ANÁLISIS DE CASOS
Para poder realizar nuestra propuesta hemos analizado casos y propuestas de intervención similares, a continuación recogemos algunas intervenciones propuestas y las conclusiones de algunas investigaciones que nos han servido de guia.
En el Programa para la Prevención y Control del Absentismo de Zamora se proponen un procedimiento de actuación de los distintos agentes ante el alumno absentista. "Se prevé un procedimiento para intervenir en los casos de absentismo escolar que puede implicar hasta seis fases:

1ª Fase: Intervención del Tutor
2ª Fase: Intervención de la Familia
3ª Fase: Intervención de Jefatura de Estudios con la colaboración del Departamento de Orientación y/o Equipo de Orientación Educativa y Psicopedagógica.
4ª Fase: Intervención de la Dirección Provincial de Educación y de las subcomisiones de zona para la prevención y control de absentismo escolar.
5ª Fase: Intervención de la Comisión Provincial de Absentismo.
6ª Fase: Intervención de la Fiscalía de Menores"
Por otro lado, en la Guía para trabajar con familias gitanas el éxito escolar de sus hijos e hijas, se proponen las siguientes fases de actuación:
Primera fase: Análisis de la realidad y difusión del programa.
Segunda fase: Captación de las familias.
Tercera fase: Establecimiento del vínculo.
Cuarta fase: Valoración inicial.
Quinta fase: Diseño de un Plan de Trabajo Familiar (PTF).
Sexta fase: Implementación de las acciones previstas en el Plan de Trabajo Familiar.
Séptima fase: Seguimiento y evaluación de la intervención.
Como podemos ver, no hay una receta mágica que solucione el problema del absentismo, pues según la fuente que consultemos encontramos una serie de fases diferentes, pero es común a todas ellas la importancia de la familia y de crear un vínculo entre familias-docentes-alumnos.
Según Zamarreño "en la provincia de Zamora se ha subsanado en parte el absentismo escolar de la población gitana principalmente debido a la labor que desarrolla la Fundación del Secretariado Gitano en colaboración con el Programa para la Prevención y Control del Absentismo Escolar."(pág.15)
Zamarreño llevó a cabo una investigación en el Colegio Alejandro Casona de Zamora, este centro escolar presenta un alto porcentaje de alumnado de etnia gitana entre 50 - 60 niños/as y lleva a cabo de forma muy activa el Programa para la prevención y control del absentismo, tras su investigación (un cuestionario a padres y madres gitanas y una entrevista con la dirección del centro), concluye entre otras cosas que: El 50% de las personas encuestadas, consideran que su cultura influye de manera considerable en la posible ausencia de sus hijos/as a la escuela. Contrastando este dato recogido con la entrevista de la directora Zamarreño afirma que ambos coinciden en que la estructuración y organización familiar y por ende la cultura de la comunidad gitana influye directamente en la escolarización de sus hijos. Zamarreño contrasta que el 100% de las familias gitanas encuestadas afirman que sus hijos acuden de forma regular al colegio y que consideran la educación escolar de estos como un punto principal. Pero, por otro lado la directora del colegio alega que la participación de las familias gitanas es prácticamente nula y que únicamente participan cuando se solicita su presencia. Es por ello que Zamarreño concluye que las familias consideran la educación de sus hijos como un punto importante pero en la propia realidad del ámbito escolar no se percibe de la misma manera.
Por otro lado, Hernández propone llevar a cabo un proyecto bidireccional centrado en el papel de la orientación con un enfoque múltiple que tiene en cuenta a todos los destinatarios, es por ello que una parte del proyecto es una orientación y asesoramiento mediante el modelo de programas y la otra parte es una orientación y asesoramiento mediante un modelo clínico o de "conseling". En ambas partes los agentes implicados son: los docentes, los alumnos y las familias.
Otro importante estudio "El alumnado gitano en secundaria: estudio comparado" (2013) revela los siguientes resultados:

Las y los jóvenes gitanos estudian en menor medida que la media de la población. a los 15 años, comienza a abrirse una fisura que se expande hasta los 20 años. Además, las mujeres gitanas estudian menos que los hombres gitanos, al revés de lo que ocurre en el conjunto de la población, donde son las chicas las que estudian más. Este hecho provoca que la distancia entre las chicas gitanas y las del conjunto de la población sea aún más pronunciado.
En cuanto al fracaso escolar, las cifras ponen de manifiesto la brecha que separa a la población gitana del conjunto de la población, ya que 64 de cada 100 personas gitanas con edades comprendidas entre los 16 y 24 años no tienen la ESO.
Centrándonos ahora en la tasa de absentismo escolar, el porcentaje de alumnas/os que falta de forma injustificada más de cuatro días al mes respecto al total de alumnado matriculado, se cifra en el 14,5%. Por otro lado, del conjunto de personas gitanas matriculadas, el 22,9% no va a clase al menos un día al mes sin tener justificación alguna. Es importante destacar la incidencia que el absentismo escolar tiene en la ESO, en la medida en que los datos reflejan una mayor incidencia del absentismo escolar y las ausencias que en otro tipo de enseñanzas. Además, la mayor concentración de abandonos se produce en el segundo curso de la ESO (31,5% del total de jóvenes lo hizo en este curso), seguido de primero (14,3%) y tercero (14,0%) de esta enseñanza. Resulta interesante relacionar estos resultados con los obtenidos, por ejemplo, en las tasas de repetición, donde son más elevadas en segundo de la ESO. Se muestra, en este sentido, que el segundo curso de la ESO supone un punto de inflexión en la trayectoria educativa de la población gitana, pues es donde se acumulan las repeticiones y los abandonos. Una vez superada esta frontera invisible mejoran los resultados y el éxito académico.
Respecto a las causas de dicho abandono, hay que resaltar que las principales razones para dejar los estudios están relacionadas con el hecho de estar cansados/as de estudiar o de no gustarles lo que estaban estudiando (30,9%) y con los motivos familiares (29,5%). En este último caso, sin embargo, llama la atención el fuerte componente y sesgo de género, puesto que los motivos familiares son señalados por el 42,7% de las chicas frente al 14,9% de sus compañeros. Para los jóvenes gitanos, no obstante, el deseo de buscar un trabajo es una causa fundamental del abandono (21,7%), mientras que en las jóvenes se reduce al 9,3%.
